lunes, 20 de enero de 2014

         La calidad se define como un conjunto de cualidades de un ser, objeto o proceso. Significa semejante o igual condición, estado, genio, realeza, nobleza, importancia, carácter, calificación, índole, superioridad, excelencia. Es parónimo de cualidad, ambos vocablos tienen semejanza por su etimología. DICCIONARIO SOPENA: (1981)
                 
         La calidad se define en los siguientes términos “Manera de ser de una persona o cosa, carácter, índole, importancia o cualidad de una cosa”  HIDALGO. (1999)

         El fin último que busca es mejorar la calidad de vida de las personas, en cada aspecto de su contextura integral y en cada sistema en que interactúan.

        Sin embargo, es mucho más fácil advertir calidad en términos de producción. Los productos son algo concreto que podemos percibir por medio de los sentidos, como resultado de nuestro trabajo; mientras que la calidad del servicio se torna más difícil, ya que trata de relaciones, comunicaciones y procesos. Estas forman parte de la calidad de las transformaciones sociales y están vinculadas a valores, prejuicios, estereotipos, actitudes, motivaciones y comportamientos.

         En función de calidad, la responsabilidad de nuestros gobernantes consiste en ofrecer oportunidades y alentar la participación y la acción comprometida de la comunidad. Igualmente cada participante, en la sociedad tiene sus responsabilidades y derechos que deben estar enmarcadas en la capacidad de participar y contribuir en los grupos a los que pertenece. Como agente de cambio y transformación es nuestra responsabilidad aceptar el desafío de:
-          Aprender y mejorar como personas.
-          Mejorar con respecto a la familia y sociedad, y
-          Contribuir personalmente en los grupos en que participamos.

          Cuando en el trabajo se cuenta con sujetos (educandos, educadores y comunidad), elementos (objetivos, contenidos, métodos, medios, materiales, infraestructura, tiempo) y procesos (planteamiento, investigación, programación, implementación, ejecución y evaluación) de calidad, a este conjunto se le dice Calidad Total.

         Cada uno de ellos, al ser de calidad, ya no es necesario la supervisión o el control, y los productos finales son cada vez más óptimos. Si uno o más intervinientes en este proceso no reúnen condiciones de calidad, pese a que los otros fueren excelentes, de seguro que el producto o servicio de la calidad no va a ser óptima.

         La idea de Calidad en la industria, ha influido mucho en la concepción de la Calidad de la Educación, ha generado un paralelo entre Educación y Empresa, alumno y cliente, mente y maquina, ideas y productos, currículo e ideas de consumo. De esa misma fuente nacieron las expresiones de “calidad de producto”,  “control de calidad”, “calidad competitiva”, etc.


                          Los pilares de la Calidad Total son 4:
La organización debe centrarse en sus proveedores y clientes. En el aula, el equipo docente–alumno es equivalente a los trabajadores en la línea de producción de la industria. El alumno es el cliente del docente, recibe los servicios educativos para su desarrollo. El docente y la escuela son los proveedores. El interés común debe radicar en el mejoramiento del potencial de cada agente educativo.
Cada uno, en la organización debe dedicarse al mejoramiento continuo, personal y colectivamente. Debe promover un ambiente de aprendizaje en colaboración y asignarse recursos, tiempo, dinero y potenciales para su capacitación permanente. Los alumnos no deben concentrarse en las notas sino en el aprendizaje.
La organización debe considerarse como un sistema, y el trabajo que las personas realizan como un proceso continuo. Cada sistema esta conformado por procesos. Las mejoras en la calidad de estos procesos determina la calidad de los trabajos resultantes. En el hecho educativo el mejoramiento continuo de los procesos de aprendizaje reemplaza a “Enseñar y Evaluar”.
El éxito de la calidad es responsabilidad de la gerencia. El jefe debe preocuparse que la Calidad Total se internalice en la cultura de la organización y en crear constancia de propósito para el mejoramiento del producto y del servicio.
Promover que alumnos y docentes alcancen su máxima potencial a través del mejoramiento continuo de sus labores. CALERO (1994)